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domingo, 15 de abril de 2018

Malala - Malala Yousafzai

Llevaba mucho tiempo queriendo leer la historia de Malala, pero nunca parecía ser buen momento para hacerlo. Todos sabemos qué le ocurrió y todos sabemos también que la historia no es fácil de digerir. Seguramente por eso me costó tanto decidir leerla.

Malala es una niña pakistaní que en su día pensó que no era justo que las niñas no tuvieran los mismos derechos que los niños. Pertenece a un mundo en el que, por desgracia, el género femenino no vale gran cosa. Desde que era pequeña fue, junto a otras muchas niñas, a estudiar a la escuela de niñas que su padre tenía en Swat, Pakistán, y se esforzaba mucho para ser siempre la primera de su clase. Le encantaba estudiar y aprender cosas nuevas y por eso se puso en pie de guerra cuando le prohibieron el derecho a la educación.

En octubre de 2005 hubo un terremoto muy fuerte en Pakistán y el ejército tardó mucho en llegar con ayuda, no así un grupo religioso conservador llamado Tehrik-e-Nifaz-e-Sharia-e-Mohammadi (TNSM) que se prestó a socorrer a la población y a reconstruir ciudades y pueblos. Cuando los mulás de TSNM comenzaron a decir que Dios había enviado el terremoto porque todos eran malos musulmanes la gente les creyó, igual que cuando comenzaron a predicar en la radio cosas como que las mujeres no podían salir solas al mercado o que las niñas no podían ir al colegio.
La situación se había radicalizado y los talibanes se habían hecho fuertes.  

En ese momento Malala entendió que, hiciera o no hiciera algo, era muy posible que muriese porque los radicales no respetaban nada ni a nadie, así que decidió mover ficha y comenzar su propia cruzada contra ellos. Su padre había sido amenazado por estar en contra de los talibanes hacía tiempo y, después de que ella saliera en varios programas y entrevistas hablando del derecho a la educación de las niñas, la amenaza se extendió a su persona. Nadie pensaba que pudieran tocar a una niña, pero lo cierto es que lo hicieron. Un día, cuando iba de camino a casa en la camioneta del colegio, un hombre paró el vehículo, preguntó por ella y la disparó a bocajarro en la cabeza. Lo que viene después, ella no lo recuerda, pero lo que le han contado es que la llevaron a un hospital de Inglaterra y allí se recuperó después de muchos cuidados médicos. 
¿Habría caído en el olvido su lucha si Malala hubiera muerto en el atentado? No se sabe, pero lo que está claro es que ese día los talibanes la hicieron mucho más fuerte en su lucha; mucho más poderosa. Se ha convertido en un símbolo de la lucha por la Paz y por los derechos de las niñas a tener una educación. Se ha reconocido su labor en todo el mundo y es la persona más joven en haber recibido el Premio Nobel de la Paz.
Desde que sufrió el atentado vive en Birmingham, Inglaterra, con sus padres y sus hermanos y sigue estudiando para dedicarse a la política. Cuando era pequeña quería ser médico, pero después de todo lo ocurrido en Pakistán, decidió dedicarse a la política. Ojalá todos los políticos del mundo estuvieran tan comprometidos como ella, ¿verdad?
Algo que me gustaría comentar es que Malala no estuvo sola en la lucha, otras niñas del colegio estaban con ella y, sobre todo, su padre. Creo que fue el apoyo de su padre lo que le permitió llegar tan lejos. ¿Os imagináis que su padre hubiera sido como otros hombres pakistaníes? Podría haberla casado a la edad de 11 o 12 años, podría haberle prohibido ir al colegio e incluso salir a la calle, pero no lo hizo; más bien, todo lo contrario. Le dio fuerzas para seguir y para hablar en nombre de todas las niñas a las que no se les permitía tener voz.
Ya era fan de Malala antes de leer el libro, pero ahora lo soy un poco más. Tiene una fundación que lleva su nombre y con la que se puede colaborar: Malalafund.org.
Dentro del colegio Khusal volábamos con las alas del conocimiento. En un país en el que a las mujeres no se les permite salir de casa sin un hombre, las niñas viajábamos sin restricciones por las páginas de nuestros libros. En un país en el que las mujeres no saben leer los precios en el mercado, hacíamos multiplicaciones. En un lugar en el que en cuanto entrábamos en la adolescencia, nos teníamos que cubrir la cabeza y ocultarnos de los muchachos que habían sido nuestros compañeros de juegos en la infancia, corríamos tan libres como el viento. 

viernes, 13 de abril de 2018

Martina agitada, no revuelta Olga Salar

Martina agitada, no revuelta es una compilación de historias escritas por Olga Salar para una revista. Durante todo un año publicó  una historia al mes en la que siempre la protagonista era Martina, una treintañera enemistada con su jefa y en busca del amor verdadero.
Por lo que cuenta la autora, la colaboración con la revista terminó y para poder darle un final feliz a la protagonista publicó el libro, donde hay algunos capítulos adicionales.
La verdad es que no sé muy bien cómo hacer esta reseña porque con lo poco que he dicho arriba ya he contado de qué va el libro. Se trata de una lectura muy ágil, muy corta y sin demasiada chicha, la verdad. Había oído hablar muy bien de la autora, pero viendo opiniones  de este título en Amazon, parece que no he elegido el mejor de sus libros para estrenarme con ella.
Ha sido perfecto para desconectar después de una novela que me costó un poquito terminar, pero ya está; No quedará guardada en mi memoria demasiado tiempo, pero me entretuvo el rato que la tuve en mis manos. Eso sí, me alegro mucho de que Martina haya tenido su final feliz, porque la pobre pasa por un montón de cosas...
La recomiendo si os gustan las historias románticas o para cuando queráis leer algo que no os haga pensar mucho.

martes, 10 de abril de 2018

La frase del martes - 120

 
En algún lugar de un libro, hay una frase esperándonos para darle sentido a la existencia.
 
-Cervantes

domingo, 8 de abril de 2018

Todos deberíamos ser feministas Chimamanda Ngozi Adichie

Últimamente había visto mucho este libro en redes sociales y blogs pero no me había llamado demasiado la atención hasta que me crucé “personalmente” con él. Iba a pagar otra cosa y de camino a la caja lo vi, estaba fuera de su sitio, en una sección lejos de la suya, llamándome. Y vi el tamaño que tenía y después el precio (4,90€) y ya no lo solté. Se vino conmigo a casa.
Antes de nada creo oportuno definir el término feminista, ya que a día de hoy aún hay mucha gente que piensa que es lo contrario al machismo y no es así. El feminismo lo que busca es la igualdad entre hombres y mujeres. Nada más. No busca hundir ni exterminar a los hombres. Tampoco pasarles por encima y ningunearles. No. Queremos ser iguales: cobrar lo mismo por realizar el mismo trabajo y tener las mismas oportunidades tanto laborales como personales.
El libro habla de todo esto pero llevado al extremo, ya que la autora cuenta su experiencia en Nigeria, su país de origen, donde están mucho más atrasados que en Europa en tema de feminismo. Para que os hagáis una idea es un sitio en el que los camareros ni siquiera saludan a las mujeres al entrar en el restaurante porque son invisibles a ojos de los hombres.

Chimamanda cuenta que un amigo suyo fue quien le abrió los ojos:
-¿Sabes que eres una feminista?
No era un cumplido. Me di cuenta por el tono en que lo dijo, el mismo tono con que alguien te podría decir: "Tú apoyas el terrorismo"
A lo largo de las 55 páginas que dura el ensayo veremos varios ejemplos muy claros de machismo, y algo que llama bastante la atención es que no siempre provendrán de los hombres. Hay muchas mujeres que, consciente o inconscientemente, son machistas en sus comentarios y acciones. Y eso nos lleva al punto más importante: la educación. Es fundamental que la gente sea educada en la igualdad para que esto cambie, aunque hoy por hoy suene a utopía. Mientras tanto tendremos que seguir explicando qué es el feminismo y cuál es su meta.
Personalmente el libro no me ha contado nada que no supiera, pero de cualquier modo me ha resultado una lectura muy interesante y motivadora. Creo muy firmemente que todo el mundo debería leerlo.
Para cerrar la reseña os voy a dejar un vídeo de unos niños y unas niñas desempeñando un mismo trabajo. A ver qué os parece…

martes, 3 de abril de 2018

La delicadeza - David Foenkinos

Mucho antes de leer este libro vi la película que protagoniza Audrey Tautou. La verdad es que cuando me senté a verla con mi madre no sabía que el guion estaba sacado de una novela, pero no me sorprendió cuando, años después, me encontré con ella.

Nathalie es una mujer a la que le van las cosas muy bien; demasiado bien, de hecho, y teme que el karma le arrebate algo de lo que tiene. Se casa con un hombre maravilloso que la adora y tiene un buen trabajo. El tiempo que no pasa con François o en la oficina lo dedica a leer, y así, poco a poco, y en medio de una calma tensa, vemos como van pasando los años hasta que un día tanta felicidad estalla y provoca la caída de Nathalie al vacío. François muere y ella se queda sola en un mundo que se le hace demasiado grande sin él.

El tiempo vuela a partir de ese momento y cuando queremos darnos cuenta han vuelto a pasar varios años. Nathalie sigue siendo la persona triste que François dejó al morir y está completamente volcada en su trabajo para entretenerse y no tener que pensar en otras cosas. Un día, sin saber por qué, besa porque sí a Markus, un compañero de trabajo, y a partir de ahí su vida comenzará a cambiar. Ella es una mujer joven, guapa y exitosa; él es un hombre feíllo y con el que nadie se ha molestado en hablar demasiado, pero que esconde un gran corazón y muy buen sentido del humor. Poco a poco se irán conociendo y los chismorreos no tardarán en aparecer en la oficina mientras nosotros seremos testigos de una historia bonita y tierna a la vez.

¡Y ya! No voy a contar más porque entonces contaría todo. Es un libro no demasiado largo que se lee muy bien. No hay muchos personajes en esta novela, pero tampoco echamos de menos más. La narración siempre va dejando entrever lo que va a pasar a continuación, pero eso no significa que luego no nos guste leerlo. He disfrutado mucho de la lectura, ¡y eso que ya sabía el final por la película! Y es que las historias que hablan de segundas oportunidades me gustan especialmente. Ese reinventarse o morir después de haberlo pasado mal me deja buen sabor de boca siempre.

Para terminar os dejo un extracto del libro. ¡Mirad qué bonito cumplido!

Markus manejaba la situación con elegancia. Mostraba una sonrisa lo menos sueca posible; era casi una sonrisa española.
 

martes, 27 de marzo de 2018

La frase del martes - 119

 
Vive de tal manera que tu muerte sea escandalosamente injusta.

-Javier Gomá Lanzón

domingo, 25 de marzo de 2018

El año que no dejó de llover - Idoia Amo y Eva M. Soler

¿Qué es lo peor que le puede pasar a una persona urbanita, pija, tonta, obsesionada con el cuerpo y la alimentación y entregada al trabajo? Para muchas personas, que les manden a trabajar a un pueblo perdido de la mano de Dios sería algo así como un sueño, sin embargo Leslie lo ve más como una pesadilla de la que no puede despertar.
Leslie tiene un muy buen trabajo en Londres en una empresa de compraventa de propiedades. Su último encargo es buscar un lugar en el que construir un resort con campo de golf en tierras irlandesas, pero una carta enviada desde Kiltarlity (Escocia) con noticias sobre su padre trastocará todos sus planes: él está en coma y ella tiene que sustituirle como alcalde del pueblo. Por supuesto ella no piensa sustituir a su padre bajo ningún concepto, así que obliga a su ayudante, Shane, a ir con ella para hacer todos los trámites lo más rápido posible y poder volver a su adorado Londres. Nada más llegar se encuentra con quien será su enemigo a batir: Evan, un highlander que a partir de ese día se irá encontrando por el pueblo allá donde vaya y que le hará la vida en el campo un poco más complicada.
Por su lado Shane no está más contento que ella. Leslie abusa de él todo lo que puede y más, le exige cosas que su puesto de trabajo no contempla y para colmo tiene que quedarse un año entero en aquel pueblucho perdido en mitad de ninguna parte. Después de varios días allí descubren que Leslie no puede rechazar el puesto a no ser que pague en especie con no se sabe cuántas vacas y ovejas lanudas que, por supuesto, nadie le va a vender en muchos kilómetros a la redonda, así que deciden quedarse. Ella no tiene más remedio que hacerlo, y él se apiada de ella y, después de dejar claro que no podrá seguir exigiéndole cosas fuera del horario de trabajo, decide acompañarla en la aventura escocesa. Sin embargo, si pensaba que Leslie era problemática, era porque todavía no había conocido a Karen, la ayudante del alcalde, que no le pondrá las cosas nada fáciles en el ayuntamiento.
Las cosas, como os podéis imaginar, no van a ser fáciles para ninguno de los dos, pero sí muy divertidas para la gente de Kiltarlity y para el lector. Es una novela escrita a cuatro manos que se lee muy fácilmente, gran parte del tiempo con una sonrisa en los labios y, en mi caso, con alguna carcajada también, que no sé si me pilló con el día tonto o qué, pero hubo varias situaciones que me hicieron reír. Alguna escena un poco picantona y algunos momentos emotivos ponen el broche a la novela. Es una historia bonita, en la que se da mucho valor a la amistad, al amor y, sobre todo, a quiénes somos y a nuestras raices.
"Pronto le quedó claro que los escoceses se habían aburrido mucho en la antigüedad y habían usado lo que tenían cerca: piedras y troncos. En resumen: a ver quién era el más bruto del lugar o algo así, porque había lanzamiento de piedra con forma de esfera, en altura, con sujeción en altura... que, patidifusa, leyó que antes se hacía lanzando niños. Menos mal que en algunas cosas habían evolucionado..."
También he disfrutado mucho con los paisajes que nos muestran Idoia y Eva, pero claro, conmigo lo tenían muy fácil porque soy una enamorada de Escocia. Hace mucho tiempo pasé un verano en Edimburgo y años más tarde volví para conocer las Highlands, lo que sirvió para reiterarme en mi enamoramiento (aprovecho para proponeros Escocia como destino de vacaciones, seguro que no os defrauda)
Sin duda recomiendo su lectura para pasar unos días entretenidos y sin necesidad de pensar demasiado. Yo la he disfrutado mucho y estoy segura de que leeré más historias de las autoras en el futuro.
Por último, comentar que, en mi opinión, la portada puede generar un poco de confusión: es muy bonita, sí, pero creo que no refleja la realidad de lo que hay dentro. Basándome sólo en la portada yo diría que es más un drama que una comedia, no sé vosotros qué pensáis. He encontrado otra en internet que, para mi gusto, expresa mejor lo que encontramos en el interior, aunque ya sabéis que para gustos están los colores.  Os dejo las dos para que comparéis.



martes, 20 de marzo de 2018

La frase del martes - 118


Lo más triste que una mujer puede hacer es perder su dignidad para gustarle a un hombre.

-Michelle Obama

viernes, 16 de marzo de 2018

Jugaban con serpientes - Francisco Solano

Jugaban con serpientes llegó a mis manos gracias a una “limpieza” de libros que hicieron en mi trabajo. Me pareció gracioso el tamaño del libro -la editorial se llama minúscula y la colección a la que pertenece, micra-, y me gustó la sinopsis, así que me lo llevé sin pensarlo demasiado.
El protagonista conoce a Cristina en una exposición de arte e inmediatamente surge la atracción entre ellos. Ella está casada y él está libre, pero ambos deciden mantener una aventura. El problema llega porque sólo se ven cuando ella le llama y eso no ocurre con mucha frecuencia. A veces se ven varias veces en poco tiempo, pero otras veces pasan meses hasta que vuelven a saber el uno del otro. Al protagonista al principio parece sentarle bien esta aventura, pero con el paso del tiempo comienza a obsesionarse con Cristina y… con su marido. Tanto le llama la atención el marido que decide hacerle una visita en su notaría como si fuera un cliente más. Quiere saber quién es ese hombre tan gris que está casado con Cristina y averiguar qué le hace quedarse a su lado.
Es una novela cortita que, lamentablemente, se me terminó haciendo un poco larga. No le encontré mucho sentido a la historia, realmente no pasa gran cosa y la prosa del autor la encuentro un poco adornada como para que me enganche. Y con todo esto no quiero decir que esté mal escrito, no, es simplemente que no es un estilo con el que yo suela disfrutar. En cuanto a la trama, se me ha quedado corta. No cuenta demasiado y da muchas vueltas sobre lo mismo. Me habría gustado ver más de la relación de los amantes (sentimientos, conversaciones…) en vez de tanto buscar al marido y tanto investigarle. Le ve como un hombre borroso, y no entiende que su amante quiera seguir con él.
Hubiéramos podido seguir así, materializados en la indecisión, borrosos frente a frente, en el umbral que daba acceso a otro umbral, y este umbral a otro, en una sucesión vertiginosa que nos llevaría a disolvernos en la narración del sueño.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Tal como éramos - Sílvia Tarragona

Sandra no está pasando por su mejor momento, ni personal ni profesional. Desde fuera puede parecer que lo tiene todo, pero en verdad es una mujer que está perdiendo todo lo que posee. Su meta en la vida es no decepcionar a su madre y hacerla feliz, y para conseguirlo tiene que sacrificar muchas cosas, entre ellas su independencia personal y económica. Ambas, madre e hija, viven en una casa que ya no pueden mantener, pero que se empeñan en no vender, porque es la casa en la que las dos vivieron felices con su marido y padre. Éste será el motivo principal de su ruina.

Un día, en un puente aéreo Sandra conoce a Edmond, un agregado militar en la embajada francesa, y comienza una relación con él muy apasionada y tormentosa. No hay muchos preliminares en esta historia: se conocen, se gustan, quedan, y surge el amor/pasión entre ellos. Parece que la felicidad por fin llama a la puerta de Sandra y no está dispuesta a dejarla pasar de largo. Creo que nadie en su sano juicio lo haría.

Sin embargo no todo es de color de rosa en la relación de Sandra y Edmond y serán Paula, Jaume y Oriol, amigos de Sandra desde hace muchos años, quienes tendrán que hacerle ver que su relación es más dañina que otra cosa. Y es verdad, es algo que el lector también ve desde el principio y que no gusta. No gusta nada. Edmond es un personaje realmente odioso. Al menos para mí.

En cuanto al ritmo de la novela, reconozco que se lee muy fácilmente y que ayuda mucho el que los capítulos sean cortitos. La historia en sí es entretenida, pero para mí no pasa de ahí. La trama me parece interesante y con temas de actualidad, pero no he conseguido empatizar con ninguno de los personajes principales: ni Sandra, ni por supuesto Edmond, me han gustado y creo que ese es el motivo por el que me ha quedado esa sensación de echar en falta algo al terminar el libro. No he entendido en ningún momento las decisiones que, una tras otra, iba tomando Sandra y me ponía muy nerviosa leer ciertas cosas que hacía la protagonista.

En contrapunto los amigos y el padre de Sandra me han gustado mucho ya que ponen el aire de cordura que le falta a ella.

En la blogosfera he encontrado varias reseñas de este mismo libro y todas son positivas, así que os animo a que contrastéis opiniones...

Una tristeza profunda y una sensación de ridículo inexplicable se apoderó de mí.

Gracias a RocaEditorial y al blog Pero qué locura de libros por facilitarme el ejemplar.